El nombre de Rubén Villar, padre de Adrián Villar y pareja de Marisel Linares, ha cobrado notoriedad en los últimos días luego del atropello que terminó con la vida de Lizeth Marzano. A partir de este caso, diferentes aspectos de la vida del ex camarógrafo de televisión han comenzado a generar interrogantes que hoy forman parte de indagaciones en curso.
Rubén Villar y la propiedad en Miraflores
Aunque Villar registra diversos viajes al extranjero en los últimos años, no presenta un respaldo financiero visible que explique algunos movimientos económicos vinculados a bienes inmuebles. Sin embargo, sí aparecen operaciones inmobiliarias de alto valor que actualmente despiertan interés entre las autoridades y fuentes vinculadas a la investigación.
Al revisar su historial de actividades, destaca una operación vinculada a una vivienda en el distrito de Miraflores, Lima. Según documentos de 2015, el inmueble pertenecía inicialmente a una pareja de adultos mayores y luego fue transferido a un trabajador de seguridad del Callao, identificado como Daniel Yrigoyen, por 120 mil soles.
Luego de concretarse esa operación, el mismo trabajador realizó un anticipo de legítima a favor de su hija. Finalmente, Rubén Villar adquirió el departamento por la suma de 50 mil soles. La transacción llamó la atención debido a la diferencia de valores y a la cadena de transferencias registradas en un corto periodo de tiempo.
Un año después, en 2016, Villar decidió donar el inmueble a la empresa Masterhome Grupo Inmobiliaria. Con el paso del tiempo, esta operación ha adquirido relevancia en el marco de investigaciones recientes, ya que el gerente general de dicha inmobiliaria, Marco Antonio Ávalos, fue detenido en noviembre de 2025 acusado de presuntos delitos de estafa.
Fuentes cercanas al caso sostienen que Villar no sería el único involucrado en operaciones de este tipo. Según estas versiones, existiría un esquema diseñado para adquirir propiedades mediante procedimientos similares al detectado en el caso del inmueble de Miraflores.
Dentro de ese supuesto mecanismo, Rubén Villar habría sido conocido con el sobrenombre de "El Pituco", apelativo que, según investigadores, podría sugerir un rol de intermediación o de figura de fachada dentro de círculos sociales de mayor poder adquisitivo.
La empresa que tenía y su historial crediticio
Según el programa "Amor y Fuego", otro aspecto que genera cuestionamientos es la actividad empresarial de Villar. En registros oficiales aparece como titular de la compañía Inversiones R Froletz S.A.C., constituida con un objeto social amplio que le permitía desarrollar diversas actividades comerciales.
Sin embargo, tras más de una década de funcionamiento, la empresa no mostró un giro de negocio claramente definido. Finalmente, las autoridades dispusieron su baja de oficio el 31 de octubre de 2024.
A ello se suma la situación crediticia de Rubén Villar. De acuerdo con reportes financieros, su historial aparece en condición negativa. No registra tarjetas de crédito activas y figura en las centrales de riesgo, como Infocorp, con el nivel de alerta más alto.
Estos antecedentes contrastan con los movimientos inmobiliarios detectados en su historial, lo que ha despertado mayor interés en torno a sus actividades económicas y su posible participación en operaciones bajo investigación.
En conclusión, el caso que involucra a Adrián Villar por la muerte de la deportista Lizeth Marzano también ha puesto bajo la lupa aspectos de la vida de su padre, Rubén Villar. Operaciones inmobiliarias y su historial financiero han abierto nuevas líneas de análisis mientras las autoridades revisan documentos que podrían esclarecer el caso.

