Pamela López y Paul Michael vuelven a dar que hablar, pero esta vez no por polémicas, sino por su peculiar día de playa con bajo presupuesto que terminó sacando risas en televisión. La pareja mostró que, pese a no tener lujos, se las arreglaron con ingenio, humor y mucha complicidad para disfrutar del verano.
Pamela López y Paul Michael fueron a la playa sin gastar mucho
Pamela López y Paul Michael disfrutaron peculiar paseo de verano. La pareja fue a la playa sin gastar mucho dinero, apostando por el humor, la complicidad y la creatividad. Las cámaras de "Magaly TV La Firme" registraron la divertida salida que fue comentada en televisión y en redes.
Desde temprano, Pamela evidenció que Paul Michael no llegaba a la hora pactada y decidió llamarlo con tono juguetón. Al contestar, él respondió con cariño y aseguró que estaba cerca.
"Ya van a ser las 12. Queden con Paul Michael ir a la playa, que madrugue y no aparece. ¿Qué estará haciendo? Vamos a llamarlo. Vamos a toxiquearlo", dijo entre risas. "Aló, aló, aló, mi amor. Sí, mi reina. Sí, yo estoy llegando. Estoy salí hace rato. Ya estoy cerquita, amor", comentó, mientras aún seguía en la cama.
Antes de salir, el joven improvisó snacks caseros, preparando pan con jamón y mantequilla y jugo, demostrando que con poco también se puede compartir un momento especial. Cuando finalmente llegaron al destino, Paul sorprendió con su peculiar descripción del lugar que era una playa en La Punta, Callao. A pesar del terreno lleno de piedras, Pamela trató de adaptarse al plan.
"Te he traído una playa privada. (¿Privada?) Privada de seguridad, privada de arena y privada de lujos", expresó, dejando claro que el paseo sería sencillo y sin grandes comodidades. "Amorcito, ¿dónde me has traído? ¿Tanta piedra? No puedo ni caminar", señaló mientras avanzaba con cuidado. "Ya mami dejar de estar quejándote, siéntate y vamos a disfrutar la playa", respondió con humor.
"En la pobreza y en la riqueza"
Incluso la ayudó con el bloqueador y la acompañó en cada actividad, mostrando su lado atento. Uno de los momentos más comentados fue cuando dijo que iba a cerrar un supuesto negocio, pero luego apareció vendiendo marcianos en la orilla.
"Mi amor, tengo que ir a cerrar un negocio de una de mis empresas. Voy y regreso media hora", dijo antes de irse. Minutos después se le escuchó gritar: "Marciano, marciano, marciano de fresa, marciano de lúcuma de Pilsen", sorprendiendo a Pamela.
El paseo terminó con comida sencilla en la calle, cerrando el día con risas y bromas sobre su situación económica. En un puesto de carretilla, ambos comieron un plato de ceviche.
"Aparte nuestro amor traspasa fronteras en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la riqueza", dijo Paul. "¿Y cuándo va a llegar la riqueza?", le contestó Pamela López. "Pronto llegará, mi amor", mencionó Paul.
En conclusión, Pamela López y Paul Michael dejaron claro que, más allá del dinero, su relación se basa en el buen humor y la complicidad. Ambos demostraron que incluso un día de playa sin lujos puede convertirse en una experiencia divertida y memorable.

