La final de la Copa Africana de Naciones 2026 dejó una definición de alto voltaje, Senegal y Marruecos ofrecieron un encuentro cargado de emociones, llegadas claras y polémicas que mantuvieron a los aficionados al borde de sus asientos hasta el pitazo final. Tras 120 minutos de acción, el equipo senegalés logró imponerse por 1-0 y levantar su segundo título continental.
Primer tiempo reñido y ocasiones desperdiciadas
Desde el inicio, ambos equipos demostraron su ambición. Marruecos tomó la iniciativa, presionando alto y buscando abrir espacios por las bandas, con remates peligrosos de Saibari y El Kaabi. Por su parte, Senegal respondió con transiciones rápidas y generó su primera aproximación de peligro a los cinco minutos, cuando Pape Gueye exigió a Bounou con un potente remate.
El partido se tornó físico, con varias faltas y un duelo tenso en la mitad de la cancha. A los 24 minutos, Lamine Camara vio la primera tarjeta amarilla del partido, reflejo de un duelo cerrado y tenso", recordó uno de los comentaristas. Las oportunidades se sucedieron, como el mano a mano de Iliman Ndiaye a los 37 minutos que Bounou logró contener, y un centro de Abde Ezzalzouli que Nayef Aguerd no pudo rematar a los 40.
Pese a varias oportunidades de ambos equipos. Al descanso, el marcador se mantenía 0-0, tras un primer tiempo equilibrado y muy disputado.
Segundo tiempo, polémicas y definición en tiempo suplementario
La segunda mitad comenzó con un ritmo más acelerado. Senegal avisó primero con un disparo de Gueye, mientras Marruecos buscaba por las bandas y con pelotas paradas. Las ocasiones claras no faltaron: Ayoub El Kaabi y Ezzalzouli fallaron oportunidades inmejorables, lo que mantuvo la paridad en el marcador.
La polémica llegó en el tiempo de descuento, cuando un penal a favor de Marruecos tras revisión del VAR fue sancionado, provocando la protesta de Senegal y la retirada temporal de sus jugadores. Tras 12 minutos de protesta de Senegal, finalmente Brahim Díaz ejecutó, pero Mendy contuvo su remate, manteniendo el 0-0.
En la prórroga, Senegal golpeó primero. Tras una pérdida de Marruecos, Pape Gueye lideró la contra, superó a Hakimi y definió con potencia para marcar el 1-0, desatando la euforia de los seguidores senegaleses. Marruecos tuvo oportunidades para igualar, incluyendo un cabezazo que chocó en el travesaño y un mano a mano desperdiciado por Ndiaye, pero el resultado se mantuvo.
Con el gol de Gueye, Senegal se llevó la victoria y conquistó su segundo título en la Copa Africana de Naciones. El partido, intenso y lleno de emociones, será recordado por sus ocasiones claras, decisiones polémicas y un cierre épico en tiempo suplementario, mientras Marruecos se quedó con el sinsabor de un empate que no reflejó sus oportunidades.

