Un grave incidente durante el concierto de Bad Bunny en Lima reavivó el debate sobre la violencia de género y la falta de garantías para las mujeres en espacios masivos. A través de redes sociales, una joven denunció haber sido víctima de insultos, hostigamiento y una presunta agresión física dentro del Estadio Nacional, hecho que generó indignación y cuestionamientos sobre la seguridad.
Ataque dentro del Estadio Nacional y denuncia pública
La afectada es Angeline Carlier, creadora de contenido conocida como Angikitty, quien acudió sola al concierto con la expectativa de disfrutar una noche especial, pero terminó viviendo un episodio traumático marcado por comentarios ofensivos, violencia física y la indiferencia de los presentes.
De acuerdo con el relato de Angeline, la agresión se produjo cuando un hombre comenzó a insultarla por su apariencia física, situación que luego escaló a un contacto físico no consentido. En un inicio, la joven mencionó que había sido atacada por un grupo; no obstante, horas después precisó que existe un único responsable.
"Solo hay un responsable", aclaró, al referirse al principal agresor.
Tras la difusión del caso, usuarios de redes sociales identificaron al presunto atacante como Nicolás Dorrego. Su nombre comenzó a circular en distintas plataformas, lo que llevó al cierre de cuentas vinculadas al hecho. Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial del señalado ni confirmación de una denuncia formal ante las autoridades.
Visiblemente afectada, Angeline narró en uno de sus videos lo ocurrido: "Acabo de vivir una agresión física de parte de estos dos hombres, me jalaron el cabello, me dijeron que las gordas como yo deberíamos pagar doble, que por qué estoy aquí si ocupo espacio... Me pusieron la mano encima como si fuera un animal. Ni siquiera a un animal se le trata así", expresó.
La joven también denunció que varias personas presentes minimizaron la situación e incluso defendieron al agresor, lo que incrementó su sensación de vulnerabilidad. Para ella, la falta de apoyo inmediato evidenció lo desprotegidas que pueden sentirse las mujeres en espacios que deberían ser seguros.
Enfrentamiento quedó registrado y joven expuso el caso en redes
Entre lágrimas, Angeline reflexionó sobre el componente agresivo del ataque y cómo este se relaciona con los estándares de belleza impuestos socialmente.
"He venido a disfrutar de mi concierto, no he venido a esperar que me falten el respeto. Ese es el precio de ser una mujer con sobrepeso. Porque soy una mujer con sobrepeso y no tengo sentimientos, y no tengo voz solo porque no soy delgada, porque no soy blanca", manifestó.
La creadora de contenido aseguró que el episodio opacó por completo su experiencia en el concierto.
"Este es el recuerdo que me llevo, una noche de agresión, de abuso y de humillación. Perdónenme por mostrarme así, pero hoy fui víctima de estos sujetos y yo no me voy a quedar callada... Me duele mucho que esto me esté pasando y más hoy que se suponía que era una fecha especial", declaró.
Además, Angeline contó que intentó confrontar al presunto agresor para exigirle explicaciones. Sin embargo, lejos de recibir una disculpa, fue nuevamente atacada verbalmente.
"Tú me has jalado el cabello sin mi consentimiento, tú me has faltado el respeto (...) me dijo: 'Yo nunca te he jalado el cabello, estás loca, ¿cómo te voy a hacer eso si ni te conozco? Me das asco'", relató.
Según su versión, uno de los acompañantes del señalado reconoció lo sucedido. "Uno de sus amigos le increpó y le dijo: 'Hermano, yo te he visto cómo la has estado molestando desde que llegaste'", afirmó. Pese a ello, la joven no recibió apoyo inmediato ni del entorno ni del personal del recinto, motivo por el cual decidió exponer el caso públicamente en redes sociales.
Horas después de la denuncia, Angeline informó que su hermano la acompañó y que ambos ya se encontraban en casa, fuera de peligro. Además, agradeció las muestras de apoyo recibidas tras hacer público su testimonio. El caso reavivó el debate sobre la urgencia de reforzar la seguridad en eventos masivos y promover espacios libres de violencia.

